Fibromialgia

Ten en cuenta que lo siguiente no reemplaza el consejo médico o nutricional de un profesional de la salud.

La fibromialgia es una afección crónica (de larga duración). Se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado, frecuentemente acompañado de fatiga y otras comorbilidades como alteraciones del estado de ánimo y gastrointestinales, entre otras. Se desconoce su causa. Es importante realizar una evaluación clínica cuidadosa, descartar otras causas de dolor y arribar a un diagnóstico adecuado, para ofrecer un abordaje integral adaptado a las necesidades de cada persona.

La evidencia científica muestra que los patrones de alimentación basados en plantas se asocian con menor riesgo de diversas enfermedades crónicas y con beneficios para la salud cardiovascular y metabólica. Estos patrones alimentarios pueden contribuir a reducir la inflamación, un proceso que se considera relevante en la fibromialgia. Por este motivo, una alimentación basada en plantas puede ser una herramienta útil dentro del abordaje integral.
Es importante evitar el consumo de ultraprocesados y la ingesta de bebidas estimulantes.

No existen recomendaciones firmes sobre nutrientes específicos o suplementación sistemática, salvo en casos de deficiencias confirmadas. Si bien algunos estudios observan mejoría de síntomas con estos patrones de alimentación, la evidencia aún es limitada y continúa en desarrollo.

Actualmente, se recomienda un abordaje integral que puede incluir, según cada caso, tratamiento farmacológico, terapias psicológicas, acompañamiento para la comprensión de la condición y el fortalecimiento del autocuidado, fisioterapia, alimentación saludable, balanceada, manejo del estrés, actividad física, buen descanso nocturno y promoción de hábitos que favorezcan la salud metabólica. Estas estrategias deben adaptarse a cada persona y contar con seguimiento profesional, evaluando la respuesta individual.

Los alimentos que ayudan a combatir la inflamación se denominan antiinflamatorios. Suelen encontrarse en alimentos vegetales ricos en antioxidantes y polifenoles naturales.

Algunos ejemplos de alimentos antiinflamatorios son:

  • Verduras de hoja verde, como la espinaca, la col rizada y la berza.
  • Tomates.
  • Aceite de oliva.
  • Frutos secos como las almendras y las nueces.
  • Frutas como los arándanos, las fresas, las cerezas, las manzanas y las naranjas.
  • Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como las nueces, las semillas de lino molidas, el aceite de linaza y las semillas de chía, también pueden ayudar a combatir la inflamación.
  • El café, que contiene polifenoles y otros compuestos antiinflamatorios, también puede proteger contra la inflamación.

Al realizar cambios en tu dieta, siempre es recomendable consultar con tu equipo médico.